Diseño de UX en la vida real

Todas las cosas con las que tenemos contacto a diario fueron diseñadas por alguien: tu escritorio, tu estufa, la cerradura de la puerta de tu casa, la botella de agua que compras en la tienda y  los sistemas que usan los bancos, las aerolíneas y el gobierno.

Cuando me ha tocado revisar portafolios de diseñadores de UX generalmente me encuentro con muchos elementos básicos: una app del clima, un formato de “tarjeta de perfil”, rediseños estéticos de Facebook o Twitter y por supuesto algunas páginas web que cumplen con el “esquema estándar”. Sí, ese del que ya he hablado antes.

Every fucking website

En un mundo en dónde hay tantas cosas que requieren Diseño de Experiencia de Usuario, ¿por qué nos conformamos con las mismas referencias que hacen todos los demás?

Por ejemplo, en este caso de la agencia Pentagram en 2013, ellos buscaron rediseñar algo que los ciudadanos de Nueva York utilizan todos los días pero que nadie se detiene a considerar si su implementación es la más correcta: los señalamientos de estacionamiento.

Estacionamientos NY
Los señalamientos de estacionamientos en Nueva York, antes y después de un rediseño.

En 2015 dí con una nota similar donde hablaban del rediseño de los señalamientos de estacionamiento, pero en Los Ángeles. Este es uno de los casos que más me ha gustado, no solo porque el nuevo diseño es más funcional que el propuesto para Nueva York, sino porque además son “a prueba del futuro”:  los nuevos letreros incluyen un ‘beacon’ que vía Bluetooth transmite información a los autos inteligentes que pronto estarán disponibles en el mercado.

Estacionamientos en LA
Rediseño de los señalamientos de estacionamiento para la ciudad de Los Ángeles, para hacerlos más claros, accesible e inteligentes.

The Design of Everyday ThingsEsto, por supuesto, no es un concepto innovador en UX. Don Norman (de Nielsen Norman, institución líder en investigación de usuarios) escribió en 1988 un libro llamado “El diseño de los objetos cotidianos (The Design of Everyday Things)” en el que escribe sobre la enorme cantidad de objetos con los que interactuamos cotidianamente y cómo no nos detenemos a pensar que tan “usables” son.

Este libro, por cierto, es considerado un libro básico dentro del area de Diseño de Experiencia de Usuario, junto con “Emotional Design, también de Don Norman y “No me hagas pensar” de Steve Krug. Se los dejo de tarea.

Nuestra tarea como Diseñadores de Experiencia de Usuario va más allá de pensar en apps y en rediseños estéticos de plataformas que ya existen; los conocimientos involucrados en el proceso de Diseño de UX pueden ir mucho más allá, empezando por lo que nosotros elegimos “mejorar” como hobby o para demostrar nuestro talento y experiencia en esta área profesional.

Creo que a la industria creativa le faltan más diseñadores que tengan un portafolio o ‘book‘ que muestre cómo han decidido rediseñar una cerradura o una cartera y que demuestren un enfoque en todo lo que los UXers hacemos: entrevistar usuarios, observar patrones, simplificar, reducir la fricción entre el usuario y su objetivo a cumplir, plantear propuestas de estructura y diseño, y que termine aportando una solución diferente y nueva; que resuelva un problema de los cientos (o miles) de problemas de diseño a los que los usuarios nos enfrentamos todos los días.

Hablando de negocios, estoy consciente de que en ‘La Vida Real ’ los clientes no tienen considerados todos los puntos en los que sus usuarios interactúan con su producto. En la industria de la mercadotecnia y la publicidad , éste es un mal muy común porque por lo general tenemos que lidiar con el producto, sea como sea (usable, útil, diferente, o ninguno de los anteriores) y en el mejor de los casos con clientes que saben que su producto o servicio tiene un problema, pero ese problema “no le toca a marketing”. De cualquier manera tenemos la responsabilidad de detectar y monitorear todo lo que el usuario siente, piensa y quiere lograr; informarle al cliente y basar nuestras decisiones en ellos. Debemos trabajar en conjunto con nuestro cliente para encontrar una solución que puede o no resolverse en una interfaz virtual.

Tal vez tus usuarios necesitan interactuar con un humano para ciertas tareas (como BBVA que implementó video conferencias en sus cajeros automáticos), tal vez los usuarios no quieren gastar 15 mil pesos cada año (como descubrió la categoría de Smartphones este año). Tal vez la gente está utilizando el producto de una manera que quién lo diseñó no tenía en mente (Como Justin.TV que se transformó en Twitch.TV, especializado en video juegos). Todos estos son problemas que no se resuelven por medio de una interfaz en una app y sin embargo, todos estos son problemas que un Diseñador de Experiencia de Usuario es capaz de detectar, monitorear y mejorar.

Experiencia de Usuario es más que pantallas, dispositivos y páginas: UX está en todo lo que nos rodea, desde la ropa interior hasta el software especializado. Todos esos productos necesitan diseñadores expertos y versátiles que puedan entender las necesidades y el contexto de sus usuarios y que sean representantes del interés por un mundo más usable y accesible.

Trabaja como Planner en SCLBITS. Es curador de UX Mexico y parte del equipo de UX Nights.

La conexión entre SEO y UX

A pesar de que durante años “expertos” han pregonado soluciones mágicas para mejorar el posicionamiento de sitios web en los primeros lugares de los buscadores, actualmente el buen SEO es una consecuencia de un buena implementación de UX.

En mi artículo anterior expuse algunos temas que curiosamente coincidieron con  los que se abarcaron en el Vol. 9 de UX Nights sobre cómo el considerar las necesidades del cliente y sus objetivos de negocio en el diseño de UX y no únicamente centrarnos en los usuarios. También se discutieron en el evento los tres roles más prominentes en nuestra industria: el que paga, el que desarrolla y el que lo usa, así como su respectiva aportación al flujo de trabajo.

Apelar a las necesidades de la persona que nos paga y adaptándolas a la persona que las va a usar es, en mi experiencia, el método más eficiente para justificar la inversión en las diferentes disciplinas que abarca UX, pero hay varios beneficios adicionales para el bolsillo del que paga que puede ayudarnos a ponerle “la cereza al pastel”.

Muchos clientes han mencionando mucho en fechas recientes el término “SEO”.  Con los recientes cambios al algoritmo de Google (de los cuales advertí en una plática que hice de Mobile Advertising a finales del año pasado) el gigante de Mountain View advierte que penalizará con lugares desfavorables en sus rankings de resultados de búsqueda orgánica a las páginas web que no sean usables en dispositivos móviles. Súbitamente han comenzado a aparecer los “expertos” y “consultores” que aportan soluciones equivalentes a remedios mágicos para no descender en los resultados.

La manera en que Google ordena a las páginas en los resultados de su buscador es un misterio muy bien guardado. Sin embargo, la compañía ha brindado toda la información que se necesita saber y en ningún lado hablan de meta-etiquetas, de que tu página necesita tener un blog con cientos de artículos que intentan mencionar una palabra clave repetidamente o mucho menos se sugiere que hay alguna manera de engañar a los “robots” al analizar nuestro sitio para determinar a cuál query (petición) de búsqueda responde mejor.

Un buen SEO es simplemente una mezcla de una excelente experiencia de usuario y buenas prácticas de programación.

¿Qué es lo que Google califica realmente para determinar si un sitio pertenece a los primeros lugares de un ranking? Coloquémonos en la perspectiva del servicio: Google vive de mostrar anuncios, y para que Google sea rentable necesita un  tráfico enorme todos los días. Para recibir un tráfico enorme a pesar de tener anuncios, el buscador debe ser impecablemente eficaz en cada ocasión que se usa, y debe entender perfectamente lo que los usuarios están buscando sin importar la redacción, gramática, idioma o subtexto que ellos usen.

Google no se puede arriesgarse a mostrar como el “mejor resultado” de una búsqueda a un sitio tramposo que haya decidido spammear una sola palabra clave con la intención de atrapar a usuarios incautos. Google va a ofrecer como mejor resultado de búsqueda al sitio que conteste de mejor manera la necesidad del usuario. Ese sitio debe ser rápido, eficiente, ligero y fácil de usar para calificar en estos criterios,  para que el usuario termine satisfecho con su resultado y siga considerando a Google como algo impecable, que parece que viene de otro planeta.

Google menciona en sus manuales de buenas prácticas de manera muy específica que en la “vieja escuela” el SEO era para las máquinas, pero esta es una idea obsoleta; los desarrolladores web tienen que preocuparse actualmente de una sola cosa: sus usuarios.

Es con este argumento -aunque no es que los argumentos escaseen- que podemos reforzar la necesidad de hacer con un sitio impecable desde la perspectiva de los usuarios para que nuestros clientes puedan ofrecer beneficios a sus usuarios que se traduzcan en ganancias, como es en este caso un mejor posicionamiento en buscadores y una mayor relevancia con las palabras relacionadas a su negocio. De esta manera podemos argumentar en favor de que nuestros proyectos se realicen y concreten de manera exitosa.

Referencias:

Para saber más de SEO pueden consultar la guía introductoria del tema elaborada por el mismo Google.

Trabaja como Planner en SCLBITS. Es curador de UX Mexico y parte del equipo de UX Nights.